31/05/11

ModelMod sigue vivo... solo está en otra cosa.

Me gusta estar al lado del camino / fumando el humo mientras todo pasa.
(Rodolfo Páez, cantautor gasó)

Un querido colega me hizo notar días atrás el largo tiempo transcurrido desde la última actualización de ModelMod, y por cierto que ha sido un largo período de tiempo, que ciertamente no he dejado de tener presente pero que no he querido sentir como un peso. ModelMod es un espacio personal, y aunque en sus principios pretendí imponerle una periodicidad a mis artículos, me dí cuenta al poco tiempo que esa era otra de mis habituales epifanías personales, y que solo tiene un sentido escribir cuando tengo ganas, o cuando algo me impulsa a hacerlo, generalmente de tirón y sin elaboración previa.

Estamos ahora prácticamente en la mitad del año, un año que he decidido complicarme de manera particularmente compleja retomando un viejo anhelo, el de volver a estudiar una carrera terciaria que pensé quedaría solo en mi fantasía, en mi arcón de anhelos olvidados. Y no porque la carrera sea especialmente ardua o compleja, sino porque es algo complejo volver a poner en funcionamiento los oxidados engranajes de mi voluntad, siempre tan amiga de la abulia, más aún con el fin de volver a un aula. Pero aquí estoy, las cosas marchan bien, lo estoy disfrutando incluso, y trato de administrar lo mejor posible el magro tiempo libre que me queda, que antes dilapidaba tan inconscientemente.

Igualmente, al fin y al cabo, ¿que es el tiempo libre? A veces me cuesta mucho entender esos términos que la costumbre hace habituales, y así como no puedo asimilar el concepto de vacaciones, el de tiempo libre en verdad se me hace complejo. La realidad es que yo no dispongo de tiempo libre, ya que siempre tengo algo para hacer, y creo que me disgustaría mucho que fuera de otra manera... así como me causa gracia la gente que cree "tomar el sol" tirándose como cerdos en una playa y adquiriendo un tono de piel al estilo de Elisa Carrió, no puedo entender el concepto que implica disfrutar el no-hacer-nada: de ninguna manera eso puede ser disfrutable, o al menos no puede serlo para mí. Que se yó.

Pero si entiendo la idea de aprovechar el tiempo, de no desperdiciarlo en desiguales batallas, en escalar montañas irreales o en pérdidas colosales de sentido: por eso mi conexión a internet es breve semanalmente, por eso no pretendo construirme desde una red social jugando al personaje, por eso prefiero ver en persona a los que quiero y disfrutar de su compañía. Por esto mismo en algunos aspectos me he aislado de lo que me resulta a la larga incoherente o incluso dañino, para justamente "no perder" el tiempo, para no arrepentirme luego de lo que hice sin ganas, para no tener después que sentir verguenza por los que alguna vez estimé, ni sentir culpa por no ser sincero ni con ellos ni conmigo mismo al callar lo que debería decirles, mínimamente en respeto al respeto que alguna vez les tuve y que alegremente decidieron perder.

Tengo una pequeña casa que me cuesta bastante sostener, un inquilino mental que de a ratos me cuesta sobrellevar, algunos pequeños seres que son mi alegría cotidiana, un amor que me llena de texturas y sabores, una amiga incondicional, un par de amigos de los buenos, y poco más. Y tengo ahí mi ecléctico montón de pasiones y obsesiones: la lectura, la discusión política, la mal ejecutada música, la mal ejecutada cocina y el modelismo. El modelismo, claro...

Mi modelismo que de a ratos siento aletargado, pero que no lo está, claro que no lo está, sino que se mueve quizás en una dirección diferente a las de antes. Abandonado todo intento de coleccionismo, alejado de toda concepción perfeccionista, felizmente lejano a cualquier forma de competencia, mi modelismo se debate entre mis gustos cada vez más establecidos, algunos prejuicios personales en cuanto a lo modelable, mi jamás saciado apetito por estar al tanto de todas las novedades de una industria y una actividad que he llegado a conocer bastante de cerca, y la sensación de estar finalmente más cerca de donde he querido siempre estar. La enorme fortuna que tengo al poder estar cerca de la cocina de esta industria en su faceta más europea y artesanal me permite jugar a ser parte de ello: así, colaborando quizás lateralmente con algunas marcas, y de alguna manera promoviendo y estimulando no tan solo nuevos modelos, sino ampliando un poquito el espectro a colegas cercanos, me siento en la dirección correcta. Ojalá pueda hacer más en el futuro, ojalá pueda ser parte de más proyectos interesantes y necesarios, de la mano de gente que valoro y aprecio.

Al empezar esta columnita pensaba jugar un poco más sobre cierta forma de "voyeurismo" de mi modelismo, pero al final salió esta parrafada que creo más sincera y adecuada: dejaré esa editorial con tintes morbosos para una próxima oportunidad. Ahora, mientras fumo relajado junto a tres de mis ronroneantes gatos, prefiero dejarlos aquí, con esta breve reseña que quizás justifique mi silencio de meses, y que de alguna manera celebra o expresa mi necesaria lateralidad.


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