15/11/11

Los "reviews" de la mala leche

They say the empty can rattles the most.
(Jason Curtiss Newsted, headbanger de Michigan)

A esta altura de las cosas, los modelistas (o al menos aquellos que hacemos uso de internet) hemos incorporado con total naturalidad las revisiones de kits que se realizan en cada vez mayor cantidad de sitios. Ciertamente son una fija: uno se interesa en determinado kit, y sale presuroso a la busca del review que le informe de sus atributos, junto con algunas fotos de los contenidos para poder evaluar a ese plástico y considerar su futura adquisición.

La costumbre de realizar reviews es de una de larga data, y que nos viene desde las Airfix Magazine de los '60 y los boletines del IPMS (UK), donde se realizaron las primeras experiencias. Vale aquí destacar ese origen impreso de las revisiones, su origen en respetadas revistas británicas, para poder después ir viendo como el proceso de expansión de esta costumbre fué desmereciendo su intención inicial.

Apropiadamente en la mítica revista Scale Aviation Modelling (la dueña de mayor cantidad de revisiones realizadas) el editor Mike McEvoy diferenciaba entre preview y review. El primero vendría a ser una ojeada, una miradita a los contenidos del kit, con algún comentario ligero y fotos para ilustrar los datos. Un review propiamente dicho, en cambio, implicaba la construcción del modelo, para poder opinar fundadamente sobre sus cualidades más allá de lo que se vé en los sprues. Esta sabia diferenciación ha caído en desuso, y hoy se considera un review a cualquier artículo donde se opina sobre los contenidos de un kit con solo mirar los árboles, con lo cual se corre el riesgo de verter opiniones infundadas, basadas solo en la futurología.

Pero no solo se critican kits sin al menos intentar armarlos, sino que se los juzga muchas veces desde una total carencia de conocimientos. No solo es importante la metodología del review, sino el conocimiento del tema que tiene quien lo realiza, una máxima irrefutable que internet viene destrozando desde hace años, con pésimos resultados: y junto a la ignorancia entra también en escena las sórdidas intenciones de algunos sitios.

Los modelistas memoriosos recordarán que durante años fué imposible hallar un solo review que arrojara buenas opiniones sobre un kit de Italeri en las páginas de la revista Fine Scale Modeler. Más allá de que algunos de los kits de la firma italiana que se presentaban allí tuvieran sus bodrios, lo ciertos es que había una clara línea editorial tendiente a destrozar a Italeri. En determinado momento esta tendencia cambió drásticamente, para ser precisos exactamente en el mismo momento en que MRC pasó a distribuir a Italeri en los Estados Unidos, como se anunciaba en las publicidades de esa misma revista: a partír de allí, la tendencia contra Italeri se atenuó. Creo que quedó claro a partir de ese momento como era la cosa.

Aquí tenemos ahora a los reviews de internet, en muchos casos largos y aburridísimos artículos donde nos bombardean de imágenes de los kits analizados, con supuestas críticas basadas en el conocimiento del sujeto en cuestión, y hasta con citas de autoridad. Pero detrás del brillo que ofrece una pantalla colorida, más allá del carácter de verosimilitud que parece tener todo aquello que está escrito por "gente que sabe" o en letra de molde, se esconden muchos mecanismos miserables, y las razones de muchas opiniones vertidas en estos sitios derivan tanto del negociado como de la tontería.

Tomemos por caso el renombrado sitio Hyperscale: ahí tenemos los extensísimos reviews de Brett Green, que a través de erigir un sitio web de publicidad vestido de sitio de modelismo ha sabido otorgarse a sí mismo una autoridad infatuada absolutamente insoportable. Green ha sido protagonista y creador de reviews vergonzosos: los intentos de demolición de los Grumman F9F-2 en 1/48 de Trumpeter, para poder así vender los aceesorios y sets de corrección en resina de sus socios de Techniks; los ataques gratuitos a los Polikarpov I-16 y Grumman F6F Hellcat de Eduard en 1/48, que solo se acabaron -hasta retrospectivamente, editando lo ya publicado- cuando Hannants protestó con retirar su publicidad del sitio; la constante aversión a hablar bien de Trumpeter, que llega al punto de buscar el argumento más nimio con tal de dejar al lector con una sensación de desagrado sobre el kit; las loas cantadas a favor de los kits de su socio Kinetic, en los cuales un panel grueso como en un viejo kit de Matchbox es algo fácilmente solucionable con pintura, mientras que en otras marcas es anatema; el desperdigamiento falaz acerca de que los Dassault Mirage IIIC de Hobby Boss en 1/48 eran una copia facsimilar de los kits de Eduard en la misma escala, mentira estúpida y fácilmente denunciable, que sin embargo prendió bien en muchos modelistas, incluyendo a amplios sectores de la fauna local, que hasta el día de hoy creen cándidamente que los "chinitos" solo saben "copiar", y otras giladas por el estilo. 

Abundar en ejemplos como estos es fácil y reiterativo, siendo Hyperscale un sitio verdaderamente muy poco confiable. La cosa no se queda en Brett Green, ya que varios de sus adláteres caen en los mismos manejos, a veces por tendenciosos, a veces por meramente ignorantes. No en vano muchas de estas irregularidades fueron comentadas en los foros del propio sitio, y curiosamente esas entradas fueron rápidamente borradas. El "banneo" al que disiente es práctica habitual en estos ámbitos: acá tampoco estoy diciendo nada nuevo, como sabrán algunos sufridos colegas.

Los sitios problemáticos en cuanto a su costumbre de elaborar reviews tendenciosos o paupérrimos se ha extendido a casi toda la oferta de la web: Aeroscale, parte de ese conciábulo de sitios gráficamente muy bien logrados pero pobres en contenido llamado KitMaker Network es otro ejemplo de revisiones lastimosas. Aquí el resultado es otro, porque otros son los ingredientes: mezclamos kits recibidos gratuitamente como sample, publicidad paga directa y encubierta, y reviewers tendenciosos o distantes de lo que tienen delante de sus ojos, y tenemos como resultado un review de Aeroscale. No es que todo sea así: algunos de sus colaboradores se limitan a colocar buenas fotos de los contenidos, un par de comentarios juiciosos y nada más, lo que llamaríamos un review correcto. El problema son los otros, los egos inflados de modelistas "reconocidos" que, cubiertos de loas por un público diáfano (*) se creen autoridad en todos los sentidos, y se proponen desde ese sitial de honor juzgar modelos con la estricta vara de la mediocridad y su dudoso criterio: así podemos cruzarnos con un review del colega Rowan Baylis, que se dedica básicamente a despreciar todo aquello que no sea Hasegawa o Tamiya, excepto que le sirva para aumentar su colección, o bien que sea un avión de la Luftwaffe. El resto es casi siempre malo: o muy caro, o multimedia, o todo plástico, o todo resina, o complicado, o simplificado, o lo que al buen Rowan se le antoje para manifestar su desprecio. Es notable el modo en que a veces ignora casi todo de un sujeto que no sea del espectro de su interés, y me pregunto porque le dan a revisión kits que de movida se puede saber van a ser menospreciados: quizás haya una línea editorial en ese sentido. Su colega francés Jean-Luc no se quedaba a la zaga, pero últimamente ha aprendido a moderarse, sobre todo en su desprecio a las marcas del este europeo, y en su visión francocentrista. Ejemplos abundan, y hay que decir que leer Aeroscale es someterse a esta clase de paparruchadas, como soportar su ridículo sistema de calificación por porcentaje, otro intento de darle "objetividad" o "precisión" a sus artículos. Resumiendo, Aeroscale no sirve para mucho más que para ver fotos de los contenidos de los kits, que al menos aquí no los cosmetizan con Future como en Hyperscale... algo es algo, pero no mucho más que eso. 

¿Qué nos queda? Nos queda algún que otro review honesto, sobre todo en Modelling Madness, donde los kits mayormente siguen siendo cubiertos por la billetera del dueño del sitio. En Cybermodeler a veces se encuentran reviews tolerables, excepto cuando el entusiasmo les hace perder objetividad, lo que es perdonable. Nos queda también el sitio del IPMS Deutschland, donde las fotos siguen siendo grandes pero espantosas, como toda foto alemana que se precie, pero donde tienen la sana costumbre de mostrarnos los sprues de ambos lados y, dada la barrera del alemán, podemos pasar revista al kit sin infectarnos de opiniones. Y hay también multitud de foros y blogs, donde en algunas ocasiones podemos hallar buenas y grandes fotos de los nuevos kits, que es al fin y al cabo lo que nos interesa. El resto está teñido de la subjetividad de cada colega, y dada mi experiencia en ese campo prefiero pasar de largo. Un buen ejemplo de esto son los reviews del foro Rumodelism o Dishmodels, donde se lleva hasta el paroxismo la costumbre de enfrentar fotos del los sprues contra planos -que vaya a saber uno si están bien- o contra fotos del avión real, superponiendo imágenes aún cuando no están tomadas desde el mismo ángulo, y pretendiendo con eso hacer gala de objetividad y supuesta crítica con fundamentos: una total pérdida de tiempo.

No hago mención de reviews locales, porque prácticamente no existen: más allá de algunos artículos con buena intención que me he cruzado alguna vez, y de los intentos de review que yo mismo he elaborado, sin mayor voluntad que compartir un entusiasmo y aprovechar el espacio para hablar de otras cosas, es muy poco lo que se elabora entre nosotros en cuanto a revisiones. Mayormente, lo más parecido a un review son los comentarios en un foro, y así y todo son escasos. Uno agradece los comentarios de alguien que armó un kit y ofrece sus impresiones y consejos, pero la mayoría de las opiniones que se leen no versan ya sobre las virtudes o faltas de un kit nuevo, sino sobre su precio, su dificultad para adquirirlo, y en muchísimos casos ronda aquí otro fanstama: el de la bronca. Así leemos a modelistas que denuncian la supuesta inferioridad de un kit nuevo respecto a sus antecesores, aún cuando el kit nuevo no pasó jamás por sus manos, sencillamente porque ya tiene al antecesor y no puede comprarse el nuevo. También tenemos al remanido epicúreo plástico que, sin haber visto al kit que menciona, desde las distancias de la web afirma que tal maqueta es un antiguo molde reelaborado, ante la impotencia de no poder adquirirla y la evidencia de que alguien hace las cosas mejor que el, o mínimamente en serio. Variaciones de esta lógica se repiten, tanto como el reclamo por kits "argentinizables" que luego nadie compra, y solo pueden llevar al hastío, el agotamiento o la abulia.

En resumen, y aún sin ganas de aconsejar, mi aviso es desconfiar. En general el review se ha transformado en una herramienta inútil o desperdiciada, en tanto se ha erigido en sí mismo como un hito, y ya sabemos que cuando una herramienta pasa a formar un concepto en sí misma ha perdido toda su razón de ser, más aún cuando la manipulan quienes no saben que hacer con ella, o la usan mal. Uno sanamente debería acotarse a buscar fotos de los contenidos de los kits, y la mayoría de las marcas ya ofrecen eso actualmente en sus propios sitios. El resto no cuenta, o sirve solo y tan solo en la medida en que confiemos en quien opina, y sepamos que es lo que estamos viendo: si no tenemos estos dos elementos, si no contamos con esa sumatoria de datos que arroja la experiencia, si no hacemos crecer el conocimiento que deberíamos tener por aquello que en teoría nos apasiona, dá lo mismo que leamos o no los reviews, que compremos sin mirar: la sorpresa al abrir la caja será, para bien o para mal, una consecuencia lógica de nosotros mismos.

(*) Las loas públicas de un público diáfano a los insuflados egos de modelistas erigidos en popes no es una novedad, y nos sobran ejemplos en todas las latitudes, ni que decir en nuestro mínimo modelismo. Lo más molesto del caso no es la blanda sumisión y entrega del aplauso público, sino el personaje que configura a partir de allí el entronizado: se canoniza a sí mismo a raíz de virtudes que quizás sabe que no posee pero que míseramente imposta, en vez de aprovechar las reales virtudes que posee en beneficio de la mayoría. Por el contrario, acepta la miopia ajena y se otorga a sí mismo más valores de los que en realidad posee, si es que posee alguno más allá de cierta habilidad manual. El análisis de la relación entre habilidad modelística -incluyendo premios recibidos, loas públicas y autosuficiencia- y el verdadero conocimiento acerca de lo que se modela es un tópico que debería analizarse algún día. ¿Arman mejor los que menos saben? ¿Los que opinan tiene derecho a armar? ¿Es la pintura efectista una eficaz forma de cubrir desconocimiento? ¿Es capaz una pintura rumbosa y un agregado de detalles espúreos de engañar a todo un jurado? ¿Cual es la frontera entre el respeto y la lástima? ¿Qué esconde la declarada admiración a un profeta de sí mismo? Estos son tópicos que algún día deberán incluirse en otra editorial de este mismo blog.


13/10/11

Alas de Sabre - Una guía para el modelista

Un reciente intercambio de mensajes y la observación de muchos modelos de este clásico reactor, muchas veces primorosamente terminados pero a la vez notablemente errados, no han hecho más que confirmarme que el tema de las alas de las diversas variantes del F-86 Sabre sigue siendo un tópico de discusión y una cuestión muy mal atendida entre los modelistas. Y es una pena, porque hablamos de un avión que merece ser representado con justicia.

Siendo que el Sabre es uno de mis reactores favoritos de todos los tiempos, conociéndolo bien y habiendo leyendo cuanto libro o artículo sobre él que pasó por mis manos, decidí hacer uso de mis notas y aprovechar este espacio para tratar de despejar de una vez las dudas a este respecto.

Sería fastidioso detallar aquí cada variante de Sabre, así que creo lo mejor será focalizarnos en las variantes de alas y ver luego a que modelos de este avión se aplica cada una de ellas. Aclarado esto, haré una nota final sobre los modelos de Sabre disponibles en plástico inyectado, en todas las escalas, observando que alas incluye cada kit, y que se puede modelar a partir de esa base. Trataré de hacer esto lo más resumidamente posible en cada caso.

#1 - "Ala inicial"

Es el ala común a todos los primeros modelos de Sabre. Ala de cuerda corta, con slats de borde de ataque, envergadura corta. Es propia de los prototipos XP-86, F-86A, F-86E, F-86D Sabre Dog, F-86F iniciales (F-86F-25 hasta el avión nro. 51-13134, F-86F-30 hasta el avión nro. 52-4505), F-86K Sabre Dog de desarollo y evaluación, F-86K Sabre Dog de construcción FIAT (hasta el avión nro. 56-4116) y Canadair Sabre del Mk.1 al Mk.4 inclusive.


#2 - "Ala 6-3"

Es el ala que comunmente se relaciona con los Sabre utilizados en la Guerra de Corea, por haber permitido mayor capacidad de maniobra en los combates frente al MiG-15 soviético. Se denomina "6-3" por tener una extensión del borde de ataque de 6 pulgadas en la raíz, y de tres pulgadas en la punta del ala. Su borde de ataque es fijo (sin slats) y posee un "fence" o guía aerodinámica sobre el extradós del borde de ataque, prácticamente a mitad de envergadura, la cual se mantiene igual al "Ala inicial". Es propia de los F-86F tardíos, algunos pocos F-86E, y fué colocada en Corea en muchas celulas con "Ala Inicial". También fue empleada en los Canadair Sabre Mk.5, en los Canadair Sabre F.4 construídos para la RAF, en los F-86E(M) modificados por FIAT para Grecia y Turquía, y equipó también a los Canadair Sabre Mk.4 ex-RAF que vieron servicio posterior en Italia, Yugoslavia y Honduras. Finalmente, también fue el ala de los Commonwealth Aircraft Corporation CA-27 Sabre Mk.31 y Sabre Mk.32 de producción australiana, con motor Avon.


#3 - "Ala Canadair"

Exclusivamente utilizada por los aviones de la versión Canadair Sabre Mk.6, típicamente el ala de los Sabre de la Luftwaffe. Esta es un ala "6-3" de envergadura corta pero con slats de borde de ataque. Suele confundírsela erróneamente con un ala "F-40", la cual veremos a continuación. Es propia de los Sabre alemanes, y algunos ejemplares canadienses y turcos. Aclaro: no todos los Sabres fabricados por Canadair llevaban esta ala, pero sí la llevaba todos los Canadair Sabre Mk.6, y todos los ejemplares de esta variante particular en servicio en la Luftwaffe alemana.



#4 - "Ala F-40"

Comunmente asociada con cualquier Sabre "de exportación" aunque no sea lo correcto, esta ala de Sabre se caracteriza por ser un ala "6-3" con slats de borde de ataque y una extensión de 12 pulgadas en la envergadura, que por medio de punteras adicionales se incrementaba visiblemente. Es propia de los llamados  F-86F-40, aunque en realidad fué aplicada a muchísimas células de F-86F-30 y F-86F-35 de la USAF como una mejora, siendo muchos de estos aviones posteriormente exportados. Fué también utilizada por los F-86L Sabre Dog, que fueron actualmente los primeros aviones en usarla. Los F-86K Sabre Dog tardíos producidos o remanufacturados por FIAT también la utilizaron, así como diversos bloques tardíos de F-86H Sabre Hog, y fué el ala estándar de los F-86F-40 producidos por Mitsubishi. Es el ala que corresponde a los F-86F-30NA Sabre que vieron servicio en la Fuerza Aérea Argentina.


Básicamente estos son los cuatro tipos de alas que encontraremos en cualquier Sabre que observemos. Hubo excepciones, claro, como una variante del "Ala 6-3" utilizada por los primeros bloques de producción del F-86H Sabre Hog, caracterizada por tener borde de ataque duro y "fence" pero con las punteras y extensión de envergadura propia del "Ala F-40": fueron reemplazadas al cabo de poco tiempo de servicio por juegos de "Ala F-40" en casi todos los ejemplares de esta variante. También hubo algún que otro F-86D Sabre Dog equipado experimentalmente con un ala "6-3" dura y otras variaciones experimentales, pero las reglas básicas a las que atenernos son las que describo aquí arriba. Los gráficos que ofrezco aquí son puramente representativos y no pretender ser planos, pero creo que responden a las variaciones dimensionales y proporcionales de manera clara y concisa. Ahora, haré un breve repaso acerca de lo que podemos encontrar en plástico, observando las alas incluídas en todos los kits de Sabre analizados:

- En 1/144, los kits de Monochrome que envasa Trumpeter poseen dos tipos de alas: "6-3" y "F-40", en las cajas Coreana y Japonesa respectivamente.

- En 1/72, el kit de Matchbox fué el único que intentó reproducir el "Ala inicial" de un Sabre diurno. Airfix produjo un F-86D con lo que parece intentar ser un "Ala inicial". Heller ofreció durante años un decente F-86E comercializado bajo diferentes nombres y con muy variadas calcas, que solo sirve para reproducir correctamente un Canadair Sabre Mk.6, ya que cuenta con "Ala Canadair". Hasegawa tuvo durante mucho tiempo en catálogo un viejo y no muy detallado F-86F-40 con correcta "Ala F-40". Fujimi produce aún toda una variada familia de Sabres diurnos, pero solo dos tipos de alas: un "Ala 6-3" y un "Ala F-40", con el slat en posición fija, arriba. Hobbycraft también posee varios kits pero solo dos tipos de alas, en su caso un "Ala 6-3" y un "Ala Canadair" con los slats muy bien reproducidos y en posición baja, ideal para obtener otras variantes de alas con slats bajos, combinándolos con otros kits, reduciendo cuerda o extendiendo la envergadura. Academy reenvasa los kits de Hobbycraft, por cierto. High Planes de Australia produjo una serie de CAC Avon Sabres que incluían el kit de Fujimi y nuevos fuselajes: no estaban mal, pero requerían cirugías diversas; las "Alas 6-3" incluídas eran las correctas. Hasegawa produce un muy bonito F-86D Sabre Dog con "Ala inicial", con los slats fijos, arriba. Special Hobby tiene en catálogo un F-86K Sabre Dog, con un "Ala F-40" con sus slats fijos, apropiada solo para algunas de las opciones de calcas que ofrece en el kit. Este mismo modelo se reeditó por Azur, con opciones francesas y alemanas que sí se corresponden con el ala incluída. Special Hobby también ofrece un interesante F-86L Sabre Dog que correctamente incluye el "Ala F-40" citada. El F-86H Sabre Hog también se lo debemos a Special Hobby, que incluyó un ala un tanto confusa, ya que en cuanto a envergadura y panelado inferior se corresponde a el "Ala F-40" propia de los Hog tardíos, pero cuyo panelado superior y un "fence" en fotograbado trastocan en un, digamos, "Ala H"... lo mejor el elegir que tipo de ala tendrá nuestro F-86H, y hacer las correcciones del caso, que afortunadamente no son tantas ni tan complicadas. Los Sabres de Hobby Boss siguen los pasos de Fujimi, incluyendo según la caja un "Ala 6-3" o "Ala F-40". Por último, el Sabre que recientemente editó Airfix en dos cajas incluye en ambas un "Ala 6-3" aplicable a todas las opciones de calcas incluídas.

- En 1/48, Monogram nos ofrecía hace años un F-86F-30 Sabre con "Ala 6-3" correctamente representada. Esci supo ofrecer una especie de Sabre multiversión que en realidad no se parecía a nada, con algo así como un "Ala Canadair" poco convincente, kit que luego fue reeditado por Italeri con vistosas calcas, eso sí. Hasegawa introdujo sus múltiples cajas de Sabre, siempre con dos tipos de alas: un "Ala 6-3" y un "Ala F-40", dependiendo la caja. Academy introdujo posteriormente un nuevo kit del F-86F-30, con una muy lograda "Ala 6-3". High Planes de Australia produjo una serie de CAC Avon Sabres que incluían el kit de Academy y nuevos fuselajes: no estaban mal, pero requerían cirugías diversas; las "Alas 6-3" incluídas eran las correctas. Los últimos Sabres en esta escala se los debemos a Revell Monogram, que bajo su etiqueta y también por Revell AG y ProModeller editó diversas variantes (tanto iniciales como tardías) de F-86D Sabre Dog con su correspondiente "Ala inicial", muy bien lograda en cuanto a detalle y con unos muy bonitos slats bajos, con una flecha demasiado acusada para algunos detractores, pero que contra planos fiables y fotos parecer ser la única ala de Sabre con el grado de aflechamiento correcto en esta escala. Por último, el kit de Hasegawa con "Ala F-40" y nuevas punteras de ala en plástico adicionales se editó por Revell AG, y mediante una cirugía poco complicada puede representarse con este kit el "Ala Canadair" de modo correcto y efectivo.

- En 1/32, Hasegawa produjo un muy correcto y apreciado Mitsubishi F-86F-40 Sabre japonés, con su correspondiente "Ala F-40" muy bien lograda, con slats abajo. Luego Kinetic entró en escena con dos Sabres, uno con ala coreana o "Ala 6-3" y otro con "Ala F-40", incorrecta para la decoración alemana de la portada, pero bien lograda en el plástico. Hasegawa reeditó alguna vez su Sabre con "Ala F-40" y nuevas punteras en plástico, para reducir su envergadura y representar un "Ala Canadair" de manera correcta. Asimismo, el kit de Kinetic es reenvasado por Beaver Corp. solo para el Japón.

Como comentarios adicionales, es oportuno notar aquí que tanto los kits de Fujimi en 1/72 como los de Hasegawa en 1/48, y los de Hasegawa en 1/32 incluyen todos fuselajes "japoneses", o sea representativos de la versión del Sabre producida por Mitsubishi, razón por la cual se recomienda chequear fotos del Sabre que deseamos reproducir desde estos kits, ya que en muchos casos tendremos que eliminar algunos paneles y tomas de aire propios de la versión nipona, y grabar unos nuevos. Lo mismo sucede al representar cualquier Sabre Canadair: hay paneles y tomas de aire que modificar.

Hay un truco para identificar rápidamente si un Sabre tiene o no instalada un "Ala 6-3", un "Ala Canadair" o un "Ala F-40": mirar en la foto el borde de ataque, en la raíz del ala. Los Sabres diurnos tienen allí un panel de acceso a las bahías de munición de las ametralladoras, que abre para abajo. Cuando el ala instalada es un "Ala 6-3" o cualquiera de sus derivativos de cuerda extendida, observaremos que una pequeña porción del borde de ataque es removida durante el mantenimiento. Eso se debe a que el panel fue diseñado antes de incorporarse esa ala extendida en cuerda, y para no modificar la célula se decidió hacer removible esa pequeña porción del borde de ataque. Esto no sucede, obviamente, en ningún Sabre equipado con "Ala inicial".


Por último, para hacer Sabres argentinos, las únicas opciones correctas "de caja" son: A) en 1/144, el F-86F-40 Sabre de Trumpeter. B) en 1/72, cualquier F-86F-40 Sabre de Fujimi, o el F-86F-40 de Hobby Boss. C) en 1/48, cualquier F-86F-40 Sabre de Hasegawa, o su reedición por Revell sin utilizar las punteras. D) en 1/32, los F-86F-40 Sabre de Hasegawa o Kinetic. Todas las demás requieren modificaciones en las alas, mínimamente por la mayor envergadura. Hay también diferencias en cuanto a una toma de aire a estribor, purgas y paneles en algunos de estos kits, como menciono arriba, con respecto a la versión utilizada en Argentina: a este respecto les sugiero remitirse al análisis de fotos y planos confiables para realizar las correcciones.


Así llegamos al final de esta reseña, que como habrán notado no incluye las versionas navales (Fury) del Sabre, que de tan diferentes pese al aspecto similar, requerirían de aún más trabajo y complejizarían la intención de esta nota aclaratoria. Tampoco he incluído en los comentarios de kits mención alguna a las diversas conversiones en resina que existen en el mercado: valga nomás decir que son muchas, muy variadas y en todas las escalas, y destaco particularmente el excelente trabajo que en este campo realizó Cutting Edge en 1/72 y 1/48, con conversiones verdaderamente bien logradas.

Por último, más allá de mis propias referencias, agradezco públicamente la información brindada por el ya clásico "Duncan's Sabre Website", y el excelente trabajo que el colega J.R. Heilig realizó en ARC, en el cual me he basado para el desarollo de los gráficos de este artículo. Quizás pronto reemplaze a estos archivos con unos específicos que quiero desarollar para ampliar la información y ayudar a la mejor comprensión de este tema.

Esperando que esta nota les sea de utilidad, les deseo toda la suerte en su próximo modelo del clásico y venerable North American F-86 Sabre.

31/05/11

ModelMod sigue vivo... solo está en otra cosa.

Me gusta estar al lado del camino / fumando el humo mientras todo pasa.
(Rodolfo Páez, cantautor gasó)

Un querido colega me hizo notar días atrás el largo tiempo transcurrido desde la última actualización de ModelMod, y por cierto que ha sido un largo período de tiempo, que ciertamente no he dejado de tener presente pero que no he querido sentir como un peso. ModelMod es un espacio personal, y aunque en sus principios pretendí imponerle una periodicidad a mis artículos, me dí cuenta al poco tiempo que esa era otra de mis habituales epifanías personales, y que solo tiene un sentido escribir cuando tengo ganas, o cuando algo me impulsa a hacerlo, generalmente de tirón y sin elaboración previa.

Estamos ahora prácticamente en la mitad del año, un año que he decidido complicarme de manera particularmente compleja retomando un viejo anhelo, el de volver a estudiar una carrera terciaria que pensé quedaría solo en mi fantasía, en mi arcón de anhelos olvidados. Y no porque la carrera sea especialmente ardua o compleja, sino porque es algo complejo volver a poner en funcionamiento los oxidados engranajes de mi voluntad, siempre tan amiga de la abulia, más aún con el fin de volver a un aula. Pero aquí estoy, las cosas marchan bien, lo estoy disfrutando incluso, y trato de administrar lo mejor posible el magro tiempo libre que me queda, que antes dilapidaba tan inconscientemente.

Igualmente, al fin y al cabo, ¿que es el tiempo libre? A veces me cuesta mucho entender esos términos que la costumbre hace habituales, y así como no puedo asimilar el concepto de vacaciones, el de tiempo libre en verdad se me hace complejo. La realidad es que yo no dispongo de tiempo libre, ya que siempre tengo algo para hacer, y creo que me disgustaría mucho que fuera de otra manera... así como me causa gracia la gente que cree "tomar el sol" tirándose como cerdos en una playa y adquiriendo un tono de piel al estilo de Elisa Carrió, no puedo entender el concepto que implica disfrutar el no-hacer-nada: de ninguna manera eso puede ser disfrutable, o al menos no puede serlo para mí. Que se yó.

Pero si entiendo la idea de aprovechar el tiempo, de no desperdiciarlo en desiguales batallas, en escalar montañas irreales o en pérdidas colosales de sentido: por eso mi conexión a internet es breve semanalmente, por eso no pretendo construirme desde una red social jugando al personaje, por eso prefiero ver en persona a los que quiero y disfrutar de su compañía. Por esto mismo en algunos aspectos me he aislado de lo que me resulta a la larga incoherente o incluso dañino, para justamente "no perder" el tiempo, para no arrepentirme luego de lo que hice sin ganas, para no tener después que sentir verguenza por los que alguna vez estimé, ni sentir culpa por no ser sincero ni con ellos ni conmigo mismo al callar lo que debería decirles, mínimamente en respeto al respeto que alguna vez les tuve y que alegremente decidieron perder.

Tengo una pequeña casa que me cuesta bastante sostener, un inquilino mental que de a ratos me cuesta sobrellevar, algunos pequeños seres que son mi alegría cotidiana, un amor que me llena de texturas y sabores, una amiga incondicional, un par de amigos de los buenos, y poco más. Y tengo ahí mi ecléctico montón de pasiones y obsesiones: la lectura, la discusión política, la mal ejecutada música, la mal ejecutada cocina y el modelismo. El modelismo, claro...

Mi modelismo que de a ratos siento aletargado, pero que no lo está, claro que no lo está, sino que se mueve quizás en una dirección diferente a las de antes. Abandonado todo intento de coleccionismo, alejado de toda concepción perfeccionista, felizmente lejano a cualquier forma de competencia, mi modelismo se debate entre mis gustos cada vez más establecidos, algunos prejuicios personales en cuanto a lo modelable, mi jamás saciado apetito por estar al tanto de todas las novedades de una industria y una actividad que he llegado a conocer bastante de cerca, y la sensación de estar finalmente más cerca de donde he querido siempre estar. La enorme fortuna que tengo al poder estar cerca de la cocina de esta industria en su faceta más europea y artesanal me permite jugar a ser parte de ello: así, colaborando quizás lateralmente con algunas marcas, y de alguna manera promoviendo y estimulando no tan solo nuevos modelos, sino ampliando un poquito el espectro a colegas cercanos, me siento en la dirección correcta. Ojalá pueda hacer más en el futuro, ojalá pueda ser parte de más proyectos interesantes y necesarios, de la mano de gente que valoro y aprecio.

Al empezar esta columnita pensaba jugar un poco más sobre cierta forma de "voyeurismo" de mi modelismo, pero al final salió esta parrafada que creo más sincera y adecuada: dejaré esa editorial con tintes morbosos para una próxima oportunidad. Ahora, mientras fumo relajado junto a tres de mis ronroneantes gatos, prefiero dejarlos aquí, con esta breve reseña que quizás justifique mi silencio de meses, y que de alguna manera celebra o expresa mi necesaria lateralidad.


31/12/10

A modo de cierre

El mes de diciembre, las fiestas y el fin de año traen siempre de la mano toda una enorme y pesadísima parafernalia de costumbres, mitos bobos y artificios que se encargan, junto con el calor habitual, de hacernos aún más invivibles estas fechas. Entre estas costumbres del cierre del año se encuentra la absolutamente inútil tarea de "hacer balance", léase realizar un examen mental o escrito de lo acontecido durante el año y las responsabilidades propias y ajenas, para justificar que haya sido el desastre que fué, y de ahí sacar conclusiones erróneas (para así no cambiar nada el año próximo) o acertadas, para ignorarlas por completo y volver a tropezar con la misma piedra.   

Lejos de mí intentar un balance, puesto que mi abulia me impide aún ese mínimo trabajo destinado al olvido, pero siendo que estoy cruzado de carga cultural judeo-cristiana y no puedo ignorar la fecha, se me antoja mínimamente postear unas líneas de cierre de este año 2010, aunque hoy oportunamente no tenga mucho para decir.

No sé que tal anduvo el año: en lo personal siento que 2010 fué parte de una dupla junto a 2009, dupla en la cual se sucedieron muchas cosas que acapararon mi atención y sobre todo mi tiempo, mi escaso tiempo. Será por eso que siento una especie de alivio por el hecho de que terminó, y tengo la intención de aprovechar estos breves meses de verano: no es que vaya a tomarme vacaciones en el sentido estricto de la palabra, costumbre que por cierto detesto, pero sí quizás me tome estos meses para de alguna manera alejarme de lo gratuitamente nocivo. 

En cuanto a ModelMod, se sucedieron unas cuantas cosas este año, y la verdad es que no deja de sorprenderme que tanta gente se haya tomado la molestia de leerme, casi tanta como la que me lee y después lo niega rotundamente, negándose así la posibilidad de tener verdaderos argumentos para putearme. Lo cierto es que ModelMod este año me generó algunos lazos valiosos, a la vez que me ayudó a hallar más coincidencias con algunos queridos amigos, cuando no a descubrir lo endeble de la relación con otros. Es cierto que también disfruté del rechazo cuando no de la amenaza directa de algún que otro reaccionario de profesión o de algún representante vernáculo del nacional-travestismo,  pero esto no deja de ser al final anecdótico, a la vez que esclarecedor.

En cuanto a mi modelismo, si bien cierro otro año sin terminar nada verdaderamente importante, excepto algún que otro ejercicio menor, estoy satisfecho que el poco tiempo disponible se haya utilizado en ampliar la relación con personas y firmas del exterior, generando así proyectos estimulantes para ambas partes y para muchísimos colegas, y no puedo evitar sentir que mi modelismo se siente realmente bien realizando esa tarea de generar.

Pero no entremos tanto en el terreno de lo personal, que es justamente algo que quiero evitar en este 2011, y en ese sentido digamos que me alegra descubrir que ModelMod y sobre todo ModelMod+ han servido para que algunos cuantos colegas tengan acceso a conocer sitios y novedades que de alguna manera no habían podido conocer, ampliando de alguna manera su espectro. También he descubierto que hay una buena cantidad de gente alegre de leer sobre modelismo en nuestro idioma, y hacia ahí trataré de hacer crecer (cuando no fusionar) ambos blogs.

Nada más, por ahora, que no quiero prometer más de lo que pueda cumplir. Cierro entonces esta editorial de hoy con un agradecido saludo, y mis mejores deseos de un año provechoso y feliz para absolutamente todos nosotros. 


13/12/10

In memoriam - Alejandro Serra

Hace pocos minutos me enteré del fallecimiento de Alejandro, conocido por muchos de nosotros como el creador y dueño de la firma Aerocalcas. La verdad es que es una noticia muy triste para mí y para muchos de mis colegas.

No creo que sea justo decir que fuí amigo de Alejandro, pero sí un colega cercano. En esa cercanía y a través de los años pude aprender a apreciar el enorme trabajo que Alejandro llevaba a cabo para el desarollo de sus calcas, trabajo que no todo el mundo supo apreciar en su entera magnitud. Aerocalcas no solo se transformó en la firma de calcas para aviones argentinos de nuestro mercado, sino para todo el mundo, y también es el único producto específico de modelismo de origen abiertamente argentino que supo hacerse de un nombre propio en el mercado exterior, con un excelente balance de calidad y precio, algo que ciertamente será muy difícil superar en el futuro.

Pero otras cosas recuerdo de Alejandro en este momento, como su eterna buena predisposición, su bonhomía, su gentileza siempre a flor de piel, aquellas tardes en su casa de Belgrano donde uno era invitado a tomar un té y podía disfrutar de una amabilidad sincera, de una charla tranquila y amena de esas que escasean tanto hoy en día.

No tengo detalles de lo que sucedió, y no creo sea este el medio para exponer esa clase de noticias. Solamente quería compartir esto con mis lectores, y compartir también mi tristeza por lo sucedido con aquellos colegas que conocieron a Alejandro personalmente, o tuvieron la dicha de su amena compañía. La vamos a extrañar mucho.

03/11/10

ModelMod ante pronta reestructuración

When life is hard / you have to change
(Shannon Hoon, juglar americano)

Nada más aprovecho unos minutos para avisarles a los fatigados lectores que, si en los próximos días encuentran problemático acceder a ModelMod, ello se deberá a que estoy reorganizando, editando y acomodando archivos y editoriales ya publicadas, preparando material nuevo y buscando algunos cambios de formato para el sitio.

La idea quizás sea buscar un equilibrio entre mis propios devaneos usuales y el material que deseo compartir con ustedes y que generalmente publico en ModelMod Plus... también la idea vá de desintoxicarme un poco de algunas intolerancias, alejarme aún más de algunas de esas cosas que es mejor tener lejos, y volcar un poco más del material que tengo preparado acerca de lo que más me gusta: hablar de plástico, hacer historia del plástico.

Ya veremos como se vá dando, quizás hasta se dé el caso de que ModelMod y ModelMod Plus se aúnen en un solo esfuerzo, más llevadero para este editor, y más rewarding para aquellos que conocen y aprecian mis obsesiones, y que tienen ganas de jugar este juego compartido entre un modelista que escribe, y varios que lo leen.

Por ahora, habrá que esperar... a casi dos años del comienzo, quizás sea bienvenido este cambio.


05/10/10

ModelMod se disculpa

En esta ocasión, voy a pedirles perdón / si es rápido y es fácil... why not?
(Andrés Calamaro, salmón rioplatense)

ModelMod es abierto a las críticas y opiniones de sus lectores, y en virtud de ello, teniendo en cuenta algunos mails y comentarios recibidos (algunos no publicados para salvaguardar el buen nombre de sus remitentes) este editor considera que ha llegado el momento de pedir una serie de disculpas por sus opiniones, así como rectificar algunos de los conceptos vertidos en este espacio, en estos casi dos años de actividad.

Para evitar extenderme demasiado, y sin ánimos de personalizar o puntualizar demasiado sobre ello, he decidido redactar una lista de disculpas que espero sean apreciadas por aquellos que de alguna manera se hayan sentido agraviados. Aquí vá la lista que tratará de expurgar mis demasiados e incalificables errores:

Discúlpenme por mi propuesta: quizás el error principal haya sido pretender crear un espacio como ModelMod, en el cual compartir diversos pensamientos y opiniones de mi modelismo y de esta actividad en general, a través de mis muy mías opiniones, entrando en un terreno quizás muy personal a sabiendas de que quizás es diferente al de muchos, y esperando también compartir experiencias y formas de ver las cosas de otros colegas. Error: lo ideal hubiera sido crear otro espacio donde compartir opiniones livianas, fotos de modelos, comentarios acerca de novedades, y quizás esto ya es demasiado... una sola de esas opciones hubiera alcanzado plenamente. Perdón.  

Discúlpenme por mis modos: un blog basado en la escritura es casi un contrasentido en una era plenamente visual, así que pretender que alguien lea más de dos líneas es casi una afrenta virtual. Por otro lado, cometo el error de escribir mayormente como hablo (o como pienso), cuando para no ser insidioso debería atenerme a una sola de esas tres actividades citadas. Impunemente abuso de la puntuación, las frases largas, los acentos, evitando los términos abreviados de SMS y hasta marcando en itálica los términos en idioma extranjero... y encima trato de decir algo. Definitivamente un maniático desconsiderado hacia mis lectores. Shame on me

Discúlpenme por mis opiniones: no solo escribo mucho y largo, sino que escribo sobre mi apreciación personal acerca de temas relacionados a este hobby, cuando hay cientos de espacios de donde podría sacar material predigerido, copiar y pegar, y así sumarme a la opinión general, que siempre es bien apreciada.

Discúlpenme por mis apreciaciones: me he atrevido a creer en el valor de mis propio juicio, tamizado a través de la experiencia desarollada en el tiempo, desdeñando así el valor intrínseco de lo inmediato e irreflexivo, máxime cuando esto último es gratis y está al alcance de todos. Una pérdida de tiempo absoluta.

Discúlpenme por mis gustos: he llegado a creer que mis gustos personales, que he podido comprobar que  muchas veces difieren de los de la mayoría, podían ser de interés para ser compartidos, o incluso para generar interés en aquellos que no los hubieran apreciado antes. Un craso error, como demuestra el hecho de que armar algo tan ubícuo como un M4 Sherman puede colocarlo a uno en la vereda de enfrente de los entendidos, enterados y bien suplidos modelistas de tanques alemanes. Para peor, he manifestado una explícita anglofilia y mi desagrado por lo que yo considero cosas usuales. Totalmente reprensible, cuando la realidad me demuestra que mis gustos en el modelismo (más allá de un tercio del stock de Hannants, más allá de docenas de publicaciones, más allá de todo) son del más absoluto desinterés, incluso para quienes los comparten conmigo. Casi antipatriótico, incluso.

Discúlpenme por mi ortodoxia: cometí el error insalvable de creer que la idea fundacional de lo que es un I.P.M.S. y lo valorable que de allí podía colegirse podía ser de utilidad para un ambiente que creí alicaído en algunos aspectos, e incluso consideré que usar los términos correctos podía ser no solo lo indicado, sino que hasta podía ser una forma de generar algo interesante, quizás en vistas a hacer crecer la interacción entre clubes y organizaciones. Pero claro, miré hacia afuera y hacia adentro a la vez, cuando como modelista argentino debería haberme quedado mirando hacia adentro... si lo hubiera hecho, me habría dado cuenta antes que el modelismo argentino está fenómeno, que no necesita más crecimiento ni cambios que algún cambio de nombre o de rótulo de vez en cuando, y que está en manos de las personas más indicadas para el caso. Que impertinente.

Discúlpenme por mi poco criterio: rápidamente he interpretado mal muchas opiniones que se me han hecho llegar, juzgando que los términos en que estaban expresadas y el mensaje que contenían eran lisa y llanamente una agresión o una descalificación, cuando mayormente eran expresiones de personas con una larga experiencia en esta actividad que trataban, en sus términos más diáfanos y comprensivos, tan propios de ellos, de hacerme ver el error de apreciación que cometía. Siento no haberme dado cuenta antes, y me disculpo enteramente.

Discúlpenme por mis ambiciones: pretender compartir, como hago desde ModelMod Plus, las novedades del mercado menos conocidas por aquí intercalando apreciaciones puntuales; pretender mostrar una fracción mínima de lo que pasa en el ambiente del modelismo y sus novedades menos conocidas; pretender mostrar otro tipo de kits, de sitios, incluso de lugares para comprar, solo ilustra nuevamente mi olvido de mirar hacia adentro, cuando con una visita a Mercado Libre y otra a algún foro nacional ya alcanza para conocer el mercado nacional e internacional y sus novedades, formarse una opinión definitiva y esperar que el modelo llegue a nuestro país por las vías habituales que son, como no lo noté, las únicas de confianza. Imperdonable error el mío. 

Discúlpenme por tener una posición ideológica: usurpar (esa sería la palabra) mi espacio temerariamente dedicado al modelismo, para desde allí hacer pública mi posición política ante ciertos hechos puntuales o ante ciertas posiciones generales o históricas, es casi un acto subversivo, que denigra el espíritu apolítico e inocente de nuestra actividad, ámbito desde el cual jamás se han vertido opiniones de este tipo, ni mucho menos. Aún más, la impenitente actitud de mi parte de pretender defender un posición que es evidentemente la equivocada (los imparciales grupos mediáticos y la reflexiva opinión pública no influenciada así lo demuestra), en un ámbito que mayormente se ubica dentro de una posición totalmente antagónica a la mía, es una muestra más de mi insensata necesidad de ser molesto, de ejercer ese inútil derecho a la libertad de expresión. Nunca más.  

Discúlpenme por ser tan poco modelista: utilizo esa palabra miserablemente, cuando desde mi propio espacio dedicado al tema opino sobre el modelismo, cuando debería armar y nada más, a lo sumo compartir fotos de algún modelo y quizás llevarlo a una mesa de concurso o exposición. En vez de ello, ofrezco enlaces que creo interesantes, opino sobre sensaciones que me genera el ambiente, expreso formas en las que me gustaría que fueran las cosas, escribo largas peroratas sobre modelos que armé o tuve y que quedaron en mi memoria, comparto experiencias... giladas. Es como respecto a los concursos, cuando alguien opina sobre un juzgamiento o sobre el consurso en sí: ¿Llevaste maquetas a concursar? ¿Te llevaste algún premio? ¿Sos parte interesada? Si no, no opines. Esta recta forma de moverse es la que asegura que el modelismo argentino florezca pese a tipejos como yo.

Discúlpenme por lo poco que he hecho: poco he contribuido al modelismo argentino. Pasaré entonces de detallar personas con las que tuve trato (más o menos cercano, más o menos feliz) ni ahondaré en las circunstancias del mismo, ni mencionaré múltiples entidades que me requirieron para diversas tareas (algunas de ellas realmente innombrables, las tareas), porque hacerlo sería mancillar sus impolutos nombres, que no merecen tremendo castigo. Tampoco mencionaré los modelos desarollados con mi asistencia, a fin de no estropear sus posibilidades comerciales, ni dañar el buen nombre de sus fabricantes. Todo esto debe ser olvidado, porque fué seguramente hecho con inquina, y el hecho de que jamás haya dicho muchas cosas, seguramente sea una aviesa maniobra de mi parte, como este párrafo podría llegar a ser, pero no: solo pido el perdón y el olvido.

Discúlpenme por mi franqueza: dejando de lado los muchísimos equivocados que me consideran su colega o incluso su amigo, y que conocen mi forma de moverme, la mayoría seguramente la deteste, y con razón... hace rato que digo lo que pienso, pero lo imperdonable es que lo haga de manera expresa y evidentemente malintencionada, ya que lo hago sin insultos ni descalificaciones personales, sin regodearme en defectos físicos, problemas de salud, truculentas anécdotas personales, fojas de servicio, currículums vitae, historias personales, hazañas o derrotas sexuales o partes de situación económica, por ejemplo, cuando la experiencia me debería haber indicado que eso es lo correcto de hacer, entre dos o más colegas,en una actitud enaltecedora que se basa en el más lógico proceso de selección natural del modelismo, contra el cual yo atento con una más de mis características desviaciones.

Discúlpenme por mi antipatía: actuando de las maneras arriba descritas, no hago más que atentar contra un pilar verdaderamente fundacional de nuestro modelismo y de nuestra sociedad: esto es, el mantenimiento del sagrado statu quo; y por derivación, ataco una columna vertebral de la convivencia, la tan mentada mística del buen rollito, que permite no solo que quienes se detesten convivan, sino que disfrazando todo de amabilidad y sin agitar el avispero permite expulsar a los indeseables, colocar en posición inamovible a los deseables, y así no innovar para permanecer, lógica e irrefutable forma de medrar, algo que yo veía como malsano. Otro error mío.

Discúlpenme por mi ausencia: ModelMod nació también en determinadas circunstancias personales que no debería haber tenido en cuenta; así hubiera dejado de lado mi insensata y presunta necesidad de aislarme un poco del ambiente, y obviado necesidades que caprichosamente considero importantes, como tener una vida, encarar proyectos diversos, disfrutar de mi pareja, compartir espacios con amigos, cuidar de mi salud, ocuparme de los que quiero, volver a disfrutar en mis tiempos, a mi modo, de lo que me gusta... idioteces: debería haber permanecido firme al pié del cañón, asistiendo a reuniones estériles, escuchando discusiones estúpidas, tratando de digerir inviables proyectos ajenos, dejarme llevar, malgastar horas y tranquilidad a cambio de bares y cafés, visitando concursos sin ganas y felicitando a gente que no conozco por méritos dudosos que además ignoro: todo por ser parte del elenco estable. Pero esa es La Actitud, y aquí estoy... cayéndome del mundo, mea culpa.

Para cerrar, y no atormentarlos más... discúlpenme por mi insistencia: porque pese a todo lo arriba expuesto, sé que será muy difícil que cambie radicalmente mi forma de ser, así como no creo que vaya a cambiar la idea de ModelMod, que seguirá impenitentemente inalterable. Esta es quizá mi mayor culpa, pero es inevitable: hay un momento dado en que uno se conoce y se resigna a lo que es... sepan perdonarme por ello, especialmente todos aquellos que alguna vez se sintieron molestos con ModelMod, y háganlo basándose en un gesto de reciprocidad:  

A través de sus mensajes y actitudes, ustedes expresan buena parte de lo que son: igual que yo. No hay conflicto.


26/08/10

¿Donde está lo importante?

hice fácil adversidades / y me compliqué en las nimiedades
(Roberto Musso, conflictuado uruguayo)

De la mano de unos signos de admiración dejados por ahí, y como solución de continuidad a la vez que colofón de otro artículo posteado algunas semanas atras, es que elaboro esta nuevamente caótica coaligación de ideas azarosas. Trataré de dar un cierre a alguna serie de ideas, al tiempo que aclararé (como si hiciera falta) algunos conceptos para lectores cuyo nivel de ira sea inversamente proporcional a su capacidad de comprensión de texto.

No es nada nuevo lo que tengo para decir, aunque muchas veces los pensamientos ya fatigados se alinean y marchan juntos hacia lo que parece ser una verdad: esto ocurrió ayer durante un almuerzo de inesperadas consecuencias junto a un amigo y colega; lamentablemente la perfecta alineación de ideas que se dá en esas ocasiones se pierde de inmediato. Igualmente, espero poder rescatar algunos de esos conceptos en estas líneas.

Hablábamos de gente, conocidos, colegas, costumbres y de nuestros mutuos aburrimientos, en ese almuerzo (quizás de ahí sus consecuencias gastrointestinales), y la conversación llevó por distintos caminos al mismo punto: la necesidad de una mayor sencillez en lo que respecta a nuestro modelismo. ¿A que voy con sencillez?

Empiezo por lo que muchos han considerado una comparación odiosa: hablar de nuestros concursos -ámbito capitalino y de inmediatos alrededores, digamos- y de concursos similares del exterior. Sin ánimo de rastrearnos barbarie, costumbre que muchos argentinos denigran de la boca para afuera pero practican insidiosamente, la idea es tratar de entender porqué lo que se vé en las fotos de concursos sencillos y medianos es tan diferente a las mismas fotos de los de aquí. Habrá sin dudas muchos argumentos que se podrán enarbolar, pero por mi lado no puedo dejar de sentir que la diferencia mayor que veo es un ambiente más relajado, una convivencia más feliz entre los colegas de un pequeño concurso austríaco o húngaro, por decir, que entre los colegas de alguno de los concursos que se dan por aquí: no hablo de modelos expuestos ni nada de eso. Igualmente me dirán que son impresiones mías, me dirán que en todos lados se cuecen habas, y les daré la razón: eso no invalida lo que siento.

Es que hay algo: la atmósfera irrespirable de muchos de nuestros eventos, irrespirable al menos para los que no podemos evitar sentirla así, y yo creo saber por donde vá: entre otras cosas, por un gran exceso de solemnidad.

Muchos lo hemos visto: los celos a la hora de presentar un modelo, los cotilleos de peluquería, la envidia malsana y mal simulada, los negociaditos de salón, los conflictos con los jueces y sus conflictuados juzgamientos, las discusiones posteriores, las entregas de medallitas doradas o diplomas en innecesaria letra inglesa, los discursos altisonantes, las incomprensibles incursiones militaroides, las histéricas alusiones históricas, los guiños patrioteros, la estática estética belicosa, los pases de factura, los argumentos pedagógicos, los colores argentinos, las galeras, los eternamente repetidos temas de concurso, los cañonazos, las prioridades malvinenses, y así, y así, y así... 

Yo no sé si toda esa parafernalia es necesaria. Es así, se fué dando, pero me parece que ha terminado conformando un ámbito aún más estático que el modelismo que se ejerce, un ámbito donde no todo el mundo se siente cómodo y donde se perdió una verdad evidente e inamovible de este hobby. ¿De que verdad estoy hablando?

Es que hacemos avioncitos, tanquecitos, autitos, barquitos, soldaditos, navecitas... no jodamos. Habrá muchas maneras de sentir y disfrutar esta actividad, pero sea cual sea la que elijamos, me parece que si nos olvidamos de lo primero, que es esta sencilla verdad, perdemos el norte por completo: y es que esto es solo un juego. 

Y no es que yo no entienda de que vá "tomárselo en serio", que si hay alguien que ha profundizado en las variables patológicas de la búsqueda de la utópica accuracy he sido yo, pero... sabiendo de que vá: me encanta comparar modelos contra planos, me fascinan las posibilidades del kitbashing, me prendo en toda nueva teoría de pintura para ver a que quiere llegar, me como los garrones de todos los reviews posibles, atiendo a cualquier argumento técnico-mecánico sobre el sujeto de mi amor, más sabiendo que es todo aire, que es todo humo. El modelismo es ilusión, ilusión al comprar, al mirar y al armar, pura ilusión de hacer las cosas y sentir que las hicimos bien, que nos gustan, o tratando de que nos gusten cada vez más. Y el modelismo sin disfrute es una lacra, una carga.

La solemnidad, la seriedad, ese "tomárselo en serio" pero verdaderamente en serio no ayuda, creo, al disfrute: transforman a una actividad eminentemente amateur y basada en conceptos sumamente inasibles y personales en una estructura rígida, agobiante y carente del espíritu de disfrute que, creo, es su centro inobjetable.

¿Y los concursos de afuera como el Modelworld, el I.P.M.S. U.S.A., la Mondial? Hay de todo, pero con matices nacionales... así los británicos gustan de jugar a la solemnidad, pero en el fondo su espíritu cínico sabe que es joda; los americanos usan a la solemnidad como argumento comercial pero se permiten un nivel de disfrute bárbaro, y los franceses... bueno, la capital de la solemnidad no puede sacudirse a esta altura este espíritu negativo de encima. Algo cultural debe haber acá, una raíz común con Francia y nuestra Argentina, con nuestra condición latina: basta comparar y observar cuanto se parecen en su modelismo, en sus páginas web, en su alegría... en fin.

Agrego ahora un elemento más: hace unos días recibí un enlace, y me maté de la risa leyendo un debate que se armó en el Foro Kalkín: una discusión sobre un supuesto proyecto de ley acerca del control sobre la venta de juguetes bélicos y sus posibles consecuencias sobre nuestra actividad en el ámbito de la Capital Federal. 

Si el proyecto es una tontería o no, excede a este artículo... diré nada más que no es nuevo el tema, que se reflota cada tantos años, y no surge nunca de la iniciativa de legislador alguno sino que, más bien, lo impulsan grupos de señoras que no tienen nada que hacer, y esos legisladores las representan. Pero esto no me sorprende, como sí me sorprendieron los argumentos que llegaron a leerse en esa discusión entre algunos de nuestros modelistas. 

Es que, desde el vamos, la noticia fué interpretada parcialmente. Luego siguió una predecible retahila de argumentaciones variadísima: una propuesta de análisis desde el ámbito psicológico al legal, los aburrídisimos argumentos anti-política que cada vez suenan más a lugar común y lavado de manos, los divagues usuales de este hobby como actividad artística o didáctica, soluciones de distribución comercial, derivaciones homofóbicas y patrioteras, buenrollismo y plena coincidencia entre los disertantes, y un absoluto sabor a nada; todo ello en muchos casos expresado con la sintáxis más brutal posible, acusando de ignorantes a vaya a saber uno quién.

Esto tampoco es nuevo, pero ya que estamos, seamos sinceros con nosotros mismos: si realmente en la legislatura esta movida prosperara, aquel legislador que tomara este thread como línea argumental podría quizás lograr que el proyecto avance, ante los insostenibles argumentos que los propios modelistas utilizan, y las desastrosas consecuencias didácticas que el modelismo tuvo en sus vidas, ateniéndonos a las evidencias... y esta es otra consecuencia del "tomarse en serio" este juego que llamamos modelismo: que lo cargamos de un valor agregado inexistente -como el supuesto valor didáctico de un Flakvierling 38 en escala, como el caótico conocimiento histórico que el modelismo supuestamente estimula- y lo utilizamos como mascarón de proa para otras argumentaciones e ideologías que nada, nada tienen que ver con el hecho de ser modelista, y lo que es peor, sublimamos algo del espíritu guerrero del argentino medio, tan rojillo por afuera, pero tan blanco por dentro... 

Relajemos, muchachos... quizás por eso es que no se puede opinar de nada que sea contrario a mantener el sagrado statu quo y la fábula del buen rollito, que enseguida le saltan a uno al cuello... dejémonos de joder, muchachos.

Tener ganas de que las cosas sean diferentes, un tanto más relajadas y menos estrictas, tener ganas de que el primer comentario que se escucha sobre una maqueta (armada o no) no sea una crítica, tener ganas de que cualquier opinión diferente no se responda con una amenaza (armada o no), poder disfrutar de nuestra condición de modelistas, de gente grande que juega con sus juguetes raros, poder estar más livianos de tanta estúpidez y banalidad, de tanta solemnidad sin sentido, esa es la idea de ModelMod... modelismo en circunstancias difíciles. 


18/08/10

In memoriam - Lucas Andrés Dolhagaratz

Más allá de los temas más o menos importantes (¡!) que se planteen en ModelMod, y lo que generen o no en los fatigados lectores, hoy quiero hacer una breve pero finalmente muy importante reseña puramente personal.

Hoy es 18 de Agosto, y hoy estaríamos festejando el cumpleaños 44 de Lucas, del querido Lucas.

Para quienes no lo conocieron, o lo hicieron casualmente, sería un tanto extenso y fuera del sentido de estas líneas tratar de esbozar aquí una semblanza de mi amigo. Para los que sí lo conocimos más de cerca, como modelistas y como amigos, recordarlo no es para nada triste, por el contrario: es alumbrar con buenos recuerdos y gratas memorias los días de hoy, incluso cuando son días grises y apesadumbrados, días aburridos e intolerantes.

A modo muy personal, las buenas horas pasadas ahí por Caballito, los divagues místico-filosófico-poliestirénicos, la música compartida, la común adicción a los sándwiches de miga y a los plásticos más checos y más arduos, aún mejor si llevaban flotadores... estas y muchas cosas más pequeñas, nimias e incluso patéticas, pero de la clase de cosas que nos conforman como personas, están en mi cabeza ahora mientras te veo, mientras te recuerdo.

Lucas: seguramente hoy nos estaríamos agarrando a ladrillazos, siendo yo un anarcoperonista incomprensible y vos un reprensible gorila de lomo plateado, pero la verdad que estaría buenísimo. Y después podríamos reírnos de esas mismas cosas, y boludear con alguna maqueta, y reírnos también de eso, todo para darnos cuenta que lo importante no está ni en eso ni en lo otro, sino en ese mismo instante compartido... eso lo aprendí con vos.

Feliz cumpleaños, Lucas.

15/07/10

¿Hasta cuando?

It's just as wicked as it seems / Just run out of dreams
(Keith Richards, mono con navaja)

Esta iba a ser una breve, muy breve editorial de ModelMod, más bien un comentario al pasar inspirado por el azar. Sucede que dando una vuelta en la web, me encuentro con estas noticias en unos diarios zonales...

http://www.launion.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=3500%3Aplastimodelismo-un-arte-y-un-pasatiempo&catid=58%3Aespectaculos&Itemid=141&lang=es

http://www.inforegion.com.ar/vernota.php?id=210860&dis=1&sec=4

...y esto me generó -entre otras cosas- una serie de preguntas difusas, lideradas por la del título. ¿Hasta cuando?

¿Hasta cuando qué, y porqué? Unos cuantos años en el ambiente y unos cuantos años participando en concursos me produjeron casualmente el mismo efecto: hastío. Más allá de razones particulares de mi persona y mis circunstancias, es innegable que ciertas características que observé a lo largo de esos años en este tipo de eventos, habiendo participado en ellos, habiendo sido miembro de un club, habiendo sido parte de la organización de un concurso, llevaron finalmente a esa sensación, a ese cansancio. Siendo esta una actividad que disfruto y valoro tanto, ¿que puede haber sucedido para que de un tiempo a esta parte, el hastío se haya incrementado, el cansancio se haya recrudecido, hasta casi alejarme del todo? ¿Soy yo, son los demás, es todo eso junto? No lo sé, pero...

Quizás porque valoro y disfruto tanto esta actividad, como digo arriba, el manoseo al que la he visto sometida tenga que ver con ese cansancio: por los gestos repetidos, por cosas finalmente molestas que he observado, por formas que no me gustan y que sé he tolerado más de una vez por mantener el ritmo y costumbre de las cosas tal como estaba establecido, por costumbres que hasta yo mismo he practicado y que ahora de un modo u otro me pesan, no me molesta decirlo. Quizás de ahí, de todo eso, surga esa pregunta inicial... ese ¿hasta cuando?

¿Hasta cuando el modelismo, en su cara pública o más social, tendrá que estar siempre manejado por personas como estas? ¿Hasta cuando hay que soportar la sólida necedad de cierta clase de sujetos, jugando con términos como "valor artístico", cuando pasan completamente del concepto de ello? ¿Hasta cuando soportar los puteríos de cuarta, los amiguismos repulsivos, la organización maniquea, los negociados de dos al cuarto, las evasivas ante lo que está evidentemente pegado con alambre? ¿Hasta cuando la idiota "profesionalización" del amateurismo? ¿Hasta donde es mejor dejarlos hacer "porque ellos hacen", y aceptar la mediocridad como patrón de medida? ¿Hasta cuando se puede permitir que tipos de supina ignorancia se arroguen el derecho de declararse "expertos" en materias que, a lo sumo, solo rozan de casualidad o por costumbre? ¿Hasta cuando seguir jugando con el ditirambo ridículo del Modelismo y La Historia, del Modelismo y su Didáctica, todo con mayúsculas? ¿Hasta cuando seguir jugando a la infatuada solemnidad? ¿Hasta cuando hay que bancar que un seudo-empresario textil o mercader devenido dueño de un seudo-IPMS se permita hacer visteos seudo-pedagógicos con nuestro hobby? ¿Hace falta? ¿Para qué cargar todo de artilugios? ¿No debería ser todo mucho más sencillo y llano? ¿Hasta cuando lo contrario?

La respuesta es elusiva, aunque algo en mí (quizá originado en mis pobres observación y en experiencia) me indica que, en muchos casos y muchas sociedades, siempre la cara más visible de una actividad -y mucho más en el caso de una actividad cerrada y con aires de divismo como la nuestra- está en manos de los sujetos que menos la representan pero que más ruido hacen con ella... o al menos más negocio, más ganancia, más tajada, como vende más el puestero de feria más gritón y canalla, aunque su pescado no sea siempre el más fresco. Concedo que es muy, muy difícil cambiar esto... pero quizás yo este equivocado, seguramente debo estar equivocado...

La pregunta siguiente y lógica en mi mente en este momento es sencilla... ¿Porqué? ¿Porqué pasó esto? Creo que en parte por lo arriba expuesto, y también porque lo dejamos pasar, por ser vagos, por ser cómodos, por ser tímidos, por ser ignorantes, por ser abúlicos, por tratar de no agitar el avispero, por ese condenado respeto al statu quo, por importarnos solo nuestro modelismo indicidual, porque con la excusa de que los demás "hacen" (no importa qué ni como ni cuando) creemos que no se les puede plantear nada de nada... y ellos toman ventaja de ello, y es una lástima que así sea, y quizás sea también nuestra culpa, porque todos somos diferentes, pero iguales.

Una última pregunta: ¿Hasta cuando sujetos que a duras penas podrían pronunciar algo así como International Plastic Modeller's Society (y que ni siquiera lo citan bien para un artículo) seguirán arrogándose el derecho de pertenecer como filial a dicha sociedad, si a duras penas saben de que se trata? ¿Hasta cuando la chantada eterna de decir pertenecer a la I.P.M.S. (ipemese dicen algunos, o quizás aipiemés, en inglés) sin molestarse tan siquiera en plantear lo que eso implica? ¿Hasta cuando dejar que alguna gente siga aprovechando "el titulito" para darse chapa, para pasarle un Brilla-Metal de supuesta pertenencia a algún club-negocio-chiringuito-local? ¿Hace falta?

Yo sé que pese a lo expuesto, hay gente muy valiosa dentro de los clubes... y espero que sepan salir a tiempo, o mejor aún: aprovechar la base de lo que tienen para generar algo mejor, o diferente, o simplemente más naive...

No soy optimista, y no tan solo por lo expuesto arriba, si no por otra razón de base: creo que las cosas que indico son globalmente descriptivas del modelismo argentino, del ser argentino en muchísimos casos: quizás mis mismas observaciones sean las de un mediocre resentido, aunque trato de no ser lo primero y sé que no tengo animadversiones de ningún tipo para ser lo segundo... pero sí soy indudablemente argentino, y no escapo a las generalidades en este punto. Pero expongo mis difusos razonamientos porque tengo el derecho a hacerlo -como cualquiera- porque tengo el derecho a sentir agrado y desagrado -como cualquiera- y porque diga lo que diga en esta columna no estoy afrentando ni denigrando a nadie... como sí hace un cualquiera (*) que no entendió nada...

Entiéndase: espero que algún día este nuestro pequeño, deslucido, manoseado, alicaído y mínimo modelismo argentino se dé cuenta que, pese a todo, ya hay buenas personas e ideas para ser algo mejor... y tal vez distinto.

(*) El editor de ModelMod -o sea yo mismo- aclara por si hiciera falta que no sostiene favoritismo alguno por ningún club citado o no citado, como tampoco posee ningún tipo de encono particular con ningún club citado o no citado, ni puntualmente con ninguno de sus miembros activos, citados o no citados, sino que plantea la nota desde su permeable observación particular a lo largo de los años, y compartiendo sus propias y muy personales sensaciones. El editor de ModelMod -o sea yo mismo- se hace responsable de esas sus sensaciones pero no puede hacerse responsable de las ajenas: si alguien se sintiera puntualmente ofendido por lo expresado en esta nota, considere que las posibilidades de que yo esté equivocado son altas y por lo tanto, si algo lo ofende, debería considerar si lo ofendo yo, si lo ofenden mis errores, si lo ofenden los suyos -si los hubiera- o si le molesta sentirse tocado al pasar en algún punto, por algún punto del texto. Si así fuera, el editor de ModelMod -o sea yo mismo- le pide las disculpas del caso, ya que el planteo de la nota no es personal sino genérico, abarcativo, no puntualizado amén de la cita iniciática: lo que comparto se aplica ampliamente al ámbito local en general, si se sabe leer la nota. Por último, el editor de ModelMod -o sea yo mismo- agradece como siempre todos los comentarios recibidos, tanto a favor como en contra, así como los insultos gratuitos, las palabras de apoyo, las amenazas de rockabilly, las sinceras hipocresías y el generoso desdén: todas estas expresiones, de una u otra manera, evidencian la naturaleza de quienes así las expresan.

   

16/06/10

Efemérides - 16 de Junio de 1955

En su línea editorial de recordar hechos históricos significantes para el modelista argentino y para el ciudadano de a pie, ModelMod cumple en publicar hoy este necesario y significativo recordatorio de nuestra historia reciente.


Se cumplen hoy 55 años del Bautismo de Fuego de la Aviación Naval Argentina y de la Fuerza Aérea Argentina. En ese día inolvidable para la memoria de nuestras fuerzas armadas, aviones Beechcraft C-45, North American SNJ Texan y un solitario Consolidated PBY-5 Catalina navales, secundados en sus esfuerzos por varios Gloster Meteor de la FAA, bombardearon la Plaza de Mayo, produciendo alrededor de 350 víctimas fatales y más de 700 heridos.

Al contrario de lo que sostiene desde hace años, particularmente desde el conflicto de las Islas Malvinas, este día es el verdadero día del Bautismo de Fuego de ambas fuerzas,  el día en que decidieron derramar sangre enemiga y disparar fuego real con sus armas, contra objetivos... civiles ciertamente, pero válidos para ellos y los suyos.

Los héroes de tan valerosa acción fueron los siguientes: de la Marina, el capitán de fragata Noriega; los capitanes de corbeta De la Canal, Pérez y Gambier; los tenientes de corbeta Richmond, Kelly, Moya y Gentile; los tenientes de navío Massera, Garavaglia, Sanguinetti, Kiernan y Orsi; los tenientes de fragata García, Mac Dougall y Miranda; los guardiamarinas Pedroni, Grondona, Reindl y Larrosa, y el suboficial Aguilar. De la Fuerza Aérea participaron los tenientes primeros Martin y Carus y el teniente Soto. El teniente primero Carus debe ser especialmente recordado por su determinación: una vez rendida la Marina, decidió igualmente hacer una última pasada sobre la Plaza de Mayo, atacando a las columnas de trabajadores que allí se habían congregado, arrojando sobre la multitud el tanque ventral de su caza Gloster Meteor Mk.IV, el que por consiguiente explotó al impactar en la plaza, matando y carbonizando a muchos de los presentes. Hasta el momento no he podido corroborar si el aparato de Carus llevaba la correspondiente insignia de Cristo Vence, pero no debería extrañarnos que así fuera.

Estos fueron los ejecutores del 16 de Junio de 1955: haríamos bien en no olvidar sus nombres ni sus acciones.

(Creánme que un día como hoy no lamento el hecho de no compartir gustos, criterios, aficiones, ideologías, y ni tan siquiera un café con las diversas variantes de modelistas de mística supremacista-fálico-patriotera que he sabido conocer, y estar de algún modo alejado de un ambiente tan cargado de tan irracional nazionanismo.)

14/05/10

¿Irme... o quedarme?

Should I stay or should I go now? / If I go there will be trouble / An’ if I stay it will be double
(Joe Strummer - Vocinglero turco)

Tal vez sea algo que a muchos de nosotros nos sucede cada tanto. Ante todo, vale la pena aclarar que no solo soy, sino que me considero modelista. Si alguien me pregunta, ¿a que te dedicás?, la respuesta adecuada de mi parte sería esa: soy modelista. No porque lo sea de manera "profesional" (si es que eso existe) sino porque el hecho de serlo me insume buena parte de mis actividades y pensamientos, porque es algo que llevo conmigo hace años y que disfruto enormemente, y aunque no lo haga de forma enfermiza u obsesiva -aunque tengo una tendencia nada desdeñable en ese sentido- el modelismo es, para mí, parte importante de cada día.

Siendo así, ¿porqué dejarlo? ¿Porqué alejarme del modelismo, entonces?

A lo largo de estos años varias veces estuve casi a punto de hacerlo, pero llegado el caso en lo máximo que incurrí fué en un impasse de varios años, en los cuales estaba muy ocupado con la música, las mujeres y otros elementos y sustancias tóxicas... pasado ese período, volví al modelismo pero de una manera más concienzuda y constante, no sé si tan feliz como antes pero sí seguramente diferente y más envuelta.

Las veces que, desde entonces, estuve a punto de alejarme fué por razones muy diferentes y muchísimo menos disfrutables que las citadas arriba, y estuvieron signadas inevitablemente por el elemento humano en su gran mayoría, con algunas excepciones. Algunas de las razones fueron:

Porque me cansé de comprobar el enorme grado de miseria que habita en muchos colegas. Porque no pude soportar un ambiente cargado de fanfarronería, autoengaño y necedad. Porque me aburrí de la mística germano-racialista de muchos fanatizados. Porque me escapé del círculo vicioso supremacista-fálico-patriotero de tantos colegas. Porque no tolero mucho tiempo la presencia de fachos, gorilas o buches.

Porque me agoté con las discusiones estériles basadas en la nada misma, por nada, de nada. Porque me saturé (culpa mía) de haber conocido a tanta gente... y tan pocas personas. Porque comprobé, sufrí y fue testigo de casos de increíble pijotería. Porque me asustó descubrir a tanta gente que está mal, pero muuuy mal de la cabeza, del alma, feo. Porque me espantaron las logias cerradas de onanistas mentales, patrioteros baratos y demás sectarios. Porque me caen mal los mitómanos, los fanatizados y los estúpidos por vocación.

Porque he conocido a mucha valiosa gente que huyó despavorida o se quedó aislada, porque al menos cada tanto uno quiere compartir sus cosas, y muchas veces no hubo nadie... y porque muchas veces no hubo nadie cuando yo supe estar para muchos. Porque me defraudaron muchos colegas y supuestos amigos a los que ayudé enormemente. Porque me agotaron y engañaron muchos estafadores de poca monta y mucho descaro, que aún hoy siguen por ahí.

Porque me fastidié de los foros llenos de idiotas autocomplacientes y cobardes declarados, practicantes a ultranza del cipayismo argentinito y la economía de recursos mentales más austera: expertos en defensa que no salen de noche, expertos en comercio internacional que se suicidarían en Uruguayana y consumados conocedores de aeronáutica que no logran descifrar ni mínimamente un Squadron / In Action. Y porque en esos ámbitos llenos de falsedad me llenó las pelotas la mentira constante del "buen rollito".

Porque me pudren los reyes de los postulados perfectos, los autorizados en determinar la actualidad y efectividad de las técnicas de pintura, los intransigentes del pastel y los lavados, los fogozos zaloguistas de la blableta. Porque me enferman los expertos en nada que se la creen toda, o los conocedores del mercado internacional que son incapaces de aprehender la más mínima lógica económica parroquial.

Porque me hinché las pelotas de "importadores", "distribuidores", "representantes exclusivos", "fabricantes de resina", y demás miembros de la raza más llana e insincera de copiadores, revendedores y bagayeros.

Porque me espeluzna comprobar el nivel de envidiosos que domina casi el todo. Porque he visto a modelistas ansiosísimos, clubes ansiosísimos por cargarse las maquetas de un colega, de un socio recién muerto, aún tibio.

Porque me cansé de los clubes berretas, los falsos IPMS y sus profetas del dos al cuarto. Porque cada nueva "renovación" de clubes no es más que un cambio del lugar de los muebles en la misma habitación de siempre. Porque huyo de los "negociaditos" de los clubes o de sus administradores llenos de pompa o antecedentes oscuros, malos hábitos, jueces ignorantes y difusas normas de organización, juzgamiento y pertenencia.

Porque cada tanto me pica armar modelos de máquinas hechas para matar, y matar, y matar.

Porque de a ratos he sentido que el modelismo en particular que practico no solo no es apreciado (lo que no me preocupa) sino que va en camino a la desaparición (lo que es lógico) o al elitismo (lo que es malo). Porque el modelismo en sí mismo va mutando y cada tanto algunas de esas mutaciones me desagradan.

Porque no siempre estoy de acuerdo conmigo (¡menos mal!), ni siempre me caigo bien.

Así, podría seguir citando más razones, cuando no nombres puntuales -y no saben cuantos- pero no creo que venga al caso. A todas estas razones para dejarlo, hay que compensarlas, y para el caso alcanza con una.

Cada dos semanas, más o menos, un amigo y colega mío viene a casa a almorzar. El día anterior yo ya me entro a preocupar del menú, lo planeo y generalmente la noche anterior cocino, o lo hace Sdruxa con mi colaboración y asistencia. Comidas de verdad, esas de fonda, no esas tristezas saludables que la gente come hoy. Al día siguiente me desocupo temprano, mando todo al carajo y me voy a casa. Mi amigo llega, y mientras se sirve el almuerzo, mientras se lo devora y aún en la posterior y ardua digestión, disfrutamos de dos o tres horas: hablamos de lo que nos gusta, de lo que no, miramos revistas, miramos maquetas, nos ponemos al día de la novedades del mercado del ambiente, nos acordamos de anécdotas viejas, nos damos rosca con ideas perversas, y nos reímos mucho... nos dejamos vivir, simplemente, y tenemos una excusa. Se trata de eso, ¿no?

Ahí está la respuesta al dilema: todas las razones expuestas contra una sola. Sigo teniendo ganas de ser modelista.

10/11/09

Acerca de mi modelismo

I think you're funny, you're funny ha ha / I don't need it, I don't need your blah blah
(John Lydon, último filósofo de Occidente)

Tengo 33 años. Me dedico al modelismo estático prácticamente de manera ininterrumpida desde mi infancia.

Mi padre supo ser corredor de ventas de Scalextric para Milou Hobbies en los primeros '60, y desde entonces el hobby siempre estuvo ahí dando vueltas. Debo haber recibido mi primer modelo plástico alrededor de los 6 años de edad. Desde entonces y hasta ahora, con un pequeño impasse de algunos años, he armado de manera contante prácticamente un centenar modelos de plástico inyectado, resina o vacuforme de la firmas Airfix, Aoshima, Toga, Arii, LS, Academy, Hasegawa, Minicraft, Heller, Encore, Otaki, Flashback, MPC, Revell USA, Matchbox, RPM, Monogram, Revell AG, Esci, Italeri, ERTL, Tsukuda, Fujimi, AMT, Hi-Tech, Revell-Monogram, Accurate Miniatures, ABC Modelfarb, AER Moldova, Smer, Artiplast, Aeroclub, Lindberg, KP, Plastikart, Aurora, Frems, Tamiya, Zvezda, ICM, Novo, Marusan, Eduard, MPM, Special Hobby, Azur, Antares, FROG, Trumpeter, Roden, Skywave, Eastern Express, Toko, Czech Model, Classic Airframes, Dragon, Czechmaster Resin, Dynavector, Rareplanes, y otros que no recuerdo en este momento (sin contar calcas de aftermarket y y otros accesorios, que utilizo desde fines de los años 90), siendo mis modelos mayormente de aviones en todas las escalas comerciales, con especial énfasis en la escala 1/72... aunque incluyendo también eventualmente barcos, automóviles, motos y blindados. Ignoro si es poco o mucho, pero supongo que esa es una apreciación puramente personal.

También desde los comienzos me interesé profundamente en la historia y técnica de mi foco de interés -la aviación- por lo cual devoré como todos los de mi generación la clásica Enciclopedia Ilustrada de la Aviación de Editorial Delta, los cuatro tomos de la enciclopedia Aviones de Viscontea, la posterior Aviones de Guerra, y más. Sentí pronto que no alcanzaba y capturé gran cantidad de Avion Revue y Aerospacio, así como ejemplares sueltos de Air Classics y otras del mismo estilo. Antes de los 12 años ya atrapaba todo Squadron In Action y Padín que se cruzara por mi camino, y desde entonces he seguido ese espiral ascendente de interés en el tema y búsqueda de material bibliográfico: Avions, Aero Journal, Air Magazine, Warpaint, Koku-Fan... me volví muy interesado en la bibliografía más específica y con mayor nivel de investigación: he conocido los libros de Hikoki Publications, Crescent, Motorbooks, Sutton, Lela Presse, Aeropublishers, AJ Press, y muchos, muchos más. No desdeñé las revistas de modelismo como Modelismo & Historia, Todo Modelismo, Euro Modelismo, Finescale Modeller, Scale Aviation Modeller International, Replic, Wingmasters, Airfix Magazine o Scale Aircraft Modelling, siendo particularmente fanático de esta última publicación británica.

Gracias a mi trabajo tuve temprano acceso a internet y pude ver el crecimiento de los sitios web sobre el tema, desde aquellos años en que lo poco que había era Internet Modeler y algún que otro intento fallido... he visto crecer a Hyperscale, Aircraft Resource Center, Cybermodeler, Modellversium, Modelling Madness y tantos otros sitios, algunos de ellos mejorando año a año, y otros... haciendo claramente lo contrario. También he recorrido algunos foros, teniendo una opinión ambigua sobre ellos, lamentablemente siendo testigo del clásico downbound spiral de los foros locales, muchas veces agotados por la falta de miembros e ideas, y el exceso de egos e inconsistencias, algo que también sucede en el exterior pero más acusado en los foros pequeños o muy acotados, y mayormente latinos... debe haber alguna razón cultural, imagino. Pero siempre sale algún buen colega de estas participaciones: bien por eso, que siempre vale la pena.

No he pertenecido formalmente a ningún club, aunque estuve casi a punto de hacerlo hace años por insistencia de un amigo, hecho que por fortuna no aconteció, pero que si me permitió vivir durante un buen tiempo la vida interna típica de un club de modelismo argentino, sus problemas organizativos, sus batallitas de egos, los problemas que conlleva realizar un concurso, los problemas de caja, y más... hasta realizé tareas delicadas para el club al que casi termino perteneciendo, cuando se hizo necesario ordenar un desorden que hacía peligrar una gestión comercial algo delicada y mal planeada. Lo hice y bien, y sin llevarme tajada, cosa que resultó siendo finalmente incómoda para varios. Curiosamente, casi al mismo tiempo el presidente de facto de un so-called-IPMS me solicitó para una operación similar, cuando no sabían ni qué era ni cuanto valía un lote de maquetas bastante grande que habían comprado. Sucede que ya entonces yo tenía una notable memoria para recordar componentes de kits, recordar catálogos y precios, digamos que mi reconocido carácter obsesivo-compulsivo me permitía retener información en cantidad sobre el tema. De nada, muchachos...

(Por cierto, cuando el club al que casi llego a pertenecer pretendió utilizarme de herramienta -cuando no de ariete- para hacerse de un lote de kits de un miembro fallecido, que casualmente era un gran amigo mío, se vieron sorprendidos con mi negativa a colaborar. Cosa curiosa el miserable, que es incapaz de comprender que no todos son de su misma calaña...)

He participado en varios concursos, cuatro veces como participante y algunas más como simple expositor, llevándome tres primeros puestos y una mención dentro de una categoría donde no hubo más entradas que mi modelo. Pronto comprendí los mecanismos de los concursos y sus participantes, y me resultaron tanto aburridos como lindantes a lo patético. He visitado los concursos de días y de noche, se me ha consultado alguna que otra vez, hasta llegó a invitárseme a participar como juez, cosa que no hice sientiendo que el tópico a juzgar no era uno del que particularmente tuviera conocimientos. He sido testigo y parte de muchos concursos, en resumen.

Recorrí prácticamente la totalidad de los locales de hobbies que hubo en los años recientes, en la Capital Federal y GBA, así como sucuchos infernales donde podía aparecer algún plástico de interés. Galerías del barrio de Belgrano y del Microcentro, locales esparcidos aquí y allá, todos los he visitado, algunos asiduamente, cuando no insistentemente. Recuerdo con especial cariño la librería Dogfight, de Guillermo y Coco, donde tantos iban a manguear café y/o a chusmear libros que jamás comprarían, y donde yo conseguía mis SAMI y Replic mientras disfrutaba de la compañía de sus maravillosos dueños. Y recuerdo especialmente el mejor local de hobbies que jamás conocí, aquel fugaz HQ hobbies de Charly y Ulises, donde conocí tanta gente maravillosa, donde se veían maquetas que en ningún otro lugar había, donde siempre había un momento para un cigarrillo, una compra inesperada y, sobre todo, mucha amabilidad.

Durante alrededor de tres años vendí maquetas traídas del exterior, por mi cuenta o colaborando con otros colegas, lo que acertadamente se denomina bagayeo. Estando sin trabajo y conociendo algo del mercadito nacional busqué unos huecos que pudiera llenar con algunas cositas de interés, y no anduvo tan mal. Mucha gente conoció de pimera algunas marcas gracias a eso, lo cual es aún mejor que los resultados. También colaboré con muchos colegas deseosos de vender lo que tenían y cambiarlo por cosas diferentes, o hacerlo dinero. Al día de hoy me resulta imposible acertar la cantidad total de ventas que hice, pero sé que fueron bastantes... tantas, que me permitieron conocer aún mejor el ambiente, y a muchos más modelistas que los que conocía anteriormente: mucha gente... quizás demasiada.

Esto que detallo arriba me permitió también, lógicamente, conocer mucho más del negocio del modelismo, desde la óptica de nuestro país, y con los años empezar a reconocer y entender los movimientos de la industria en el exterior, un tema que quienes me conocen saben que me fascina, y del cual siempre estoy atento. He conocido a los pocos importadores auténticos de productos de modelismo que tiene nuestro país, los que tuvo y se transformaron en bagayeros que aún se declaman importadores, a los auténticos bagayeros en sí, y hata los neófitos que traen 10 cajas del exterior, las venden a precios curiosos por Mercado Libre o medios similares, y se otorgan el increíble título de importador o distribuidor exclusivo... y he visto como paulatinamente cada vez más y más gente se abre a comprar al exterior, incluso en muchos casos con cierta falta de conocimientos, cuando no candidez, que en vatias ocasiones he tratado de remediar con mi ayuda desinteresada. Y también me sorprendí y fatigué de ver pasar tanto plástico por mis manos.

He tenido la suerte de poder escribir un par de artículos (sobre temas no argentinos) en publicaciones del exterior como Scale Aviation Modeller International y Model Aircraft Monthly, más haber realizado múltiples colaboraciones con publicaciones y sitios web del exterior. También tuve directa participación en el desarollo de un modelo argentino de la firma Special Hobby para la firma MPM, y he colaborado con esta y otras firmas de modelos y calcas en asuntos de información y desarollo.

He conocido a muchísimos modelistas, de la argentina y del exterior, desde los inocentes modelistas de su casa que no tienen colegas ni clubes, y muchas veces ni acceso a internet, hasta los más instalados habitantes del ambiente, desde armadores "de caja" hasta probos instaladores de aftermarket, desde obsesos germanófilos a recalcitrantes argentinófilos, desde buena gente hasta absolutos miserables. He sido timado y hasta estafado un par de veces, una de ellas muy dolorosamente, y hasta he sido bastardeado, pero eso tampoco es sorprendente en nuestro medio, cuando alguien -por alguna razón- asoma demasiado la cabeza.

Escribo y pienso en algunos de estos sucesos y no puedo evitar una sonrisa: he conocido gente maravillosa y alguna verdaderamente olvidable, pero hasta el más execrable de nuestros colegas puede generar una sonrisa, aunque más no sea de desprecio, o lástima... pero prefiero quedarme con los mejores recuerdos y frases, mañanas y tardes café de por medio, multitud de bares, excusas para generar encuentros, delirios inenarrables, entusiasmos recíprocos, y lo más calioso, alguna eventual y genuina amistad.

Hace poco más de un año atrás, diversas situaciones personales que me venían rodeando me llevaron a un punto de no retorno, en los más diversos aspectos. Fué complejo y desgastante, y si bien aún no sé si pude salir totalmente de ese círculo, si vislumbro al menos los contornos de la salida, aunque no tenga todas las herramientas para lograrlo. Pero en ese forzado escape hacia adelante se perdieron muchas cosas, y mi modelismo estuvo a punto de naufragar. Hastiado de casi todo, estuve a punto de dejar la actividad por completo.

No lo hice, pero por poco. Sonará como un cliché, pero en camino de tratar de volver a encontrarme conmigo tuve que sacarme mucho peso de encima, y eso incluyó prácticamente la totalidad de mis modelos, que fueron vendidos o regalados en su mayoría, por necesidad o hastío, siendo el resto arrojados al olvido. Al día de hoy, en mi pequeño departamento no cuento con más de diez modelos, con ninguno de ellos terminado, y solo dos en lento proceso de armado. Poco a poco siento que voy recuperando el entusiasmo por modelar, más allá de mi pasión por la lectura sobre el tema y el seguimiento del mercado y la industria, y redescubro mis gustos inalterables: la aviación británica de inmediata preguerra y posguerra, la aviación francesa de los mismos períodos, alguna simpatía por la ingeniería soviética y un morboso interés por the oddball, lo diferente, lo atípico, lo inusual, lo olvidado, lo lateral.

¿Y a que viene todo este sinceramiento, este resumen de mi modelimo, esta especie de currículum?

Dos razones: por un lado, un querido y admirado colega me dijo hace un tiempo que, en plan de explicarse, a veces es necesario hablarle a determinada gente en el idioma que entiende, por más que no sea el propio. Ciertamente, preferiría haberme ahorrado todos los párrafos anteriores, y debo decir que hasta el tono en el que está redactado es parte de mi necesidad de hablar en un idioma ajeno al mío. Por otro lado, recientemente en un foro local sucedió que un ambiguo opinólogo (que habla ese idioma, justamente) sostuvo la endeble teoría de que no puede opinar de la temática general de los concursos alguien que no haya participado en un particular concurso; casualmente aquel concurso al cual ese verdadero modelista argentino había trasladado su maqueta...

¿Qué decir? Nietzche nos enseñó para siempre que la altura de los montes no se mide por el cansancio que nos puede generar subirlos... coincido plenamente, pero siempre hay algún "iniciado" que nos quiere hacer pensar lo contrario: sujetos que confunden a la virtud con la fatiga, y a las verdades con aparatos gimnásticos y pretenden engañarnos con una "moral para atletas y gimnastas del intelecto", como decía Il Professore. Sujetos así deben pretender que habiendo votado más de tres veces son consumados conocedores de política, y tal vez presentándose repetidamente en concursos de modelos obtengan premios por sola presencia o cansancio. También, por su amplia disponibilidad de horas de internet al día, pretendan ya ser consumados conocedores del ambiente, una especie de planta permanente, reconocidos foristas locales (¡y hasta con pretensiones intelectuales, o quizás hasta de materias de defensa!) y, en consecuencia, por su sola perseverancia se otorguen a sí mismos el derecho a veto de opinión, pero...

...pero, en su mismo idioma, no creo que tengan con qué, y desde el vamos: porque sostener tal teoría solo demuestra su absoluta y tajante falta de criterio, cuando no la carencia del menor atisbo de inteligencia.

Así que a mi pesar, para quienes piensen así, aquí tienen en su idioma... algo acerca de mi modelismo.